Asociación
Meteorológica
Española

¿Una nueva era de récords de precipitación en España?

Un artículo de Peio Oria, Meteorólogo Superior del Estado

En el periodo de 60 días comprendido entre el 16 de diciembre del año pasado y el 14 de febrero la estación meteorológica de Grazalema, en el extremo sur de la península ibérica, ha rebasado los 3000 mm de acumulación de precipitación, circunstancia inédita a nivel estatal y, probablemente, también sin parangón en el resto del continente europeo y buena parte de las latitudes medias del planeta. Por otro lado, hace poco más de un año, el carácter extraordinariamente estacionario de un grupo de tormentas dispuestas en línea y asociadas a la trágica DANA que afectó sobre todo a la Comunidad Valenciana, provocó una acumulación superior a 500 mm en apenas tres horas en la estación meteorológica de Turis, ubicada en el interior de la provincia de Valencia, lo que igualmente se considera un récord de acumulación de precipitación sin antecedentes en el pasado reciente.

Como es ya comúnmente conocido existe una sólida evidencia científica de que los extremos de precipitación están aumentando en intensidad y frecuencia con el calentamiento global, razón por la que numerosos estudios científicos se han esforzado en comprender este fenómeno a distintas escalas y procesos físicos.

En 2021, un artículo de Alexander Robinson et al publicado en Nature (referencias al final del texto) mostró que tanto los extremos de temperatura como los de precipitación extrema han aumentado significativamente en el clima reciente, y que muchos de estos eventos están fuera de los rangos observados en la era preindustrial. Esto indica que el clima actual está produciendo registros que serían extremadamente improbables sin el calentamiento global antropogénico y de hecho, según el estudio, se le puede atribuir ya al menos uno de cada cuatro récords de precipitación.

Un aspecto importante es que los extremos de precipitación parecen estar respondiendo al aumento de humedad en la atmósfera a medida que ésta se calienta, como predice la termodinámica (más humedad disponible conlleva un mayor potencial de precipitación intensa). Por otro lado, investigadores como Geert Lenderink han sido pioneros en estudiar cómo los extremos de precipitación en escalas horarias y subhorarias han sido modificados por el calentamiento y por la disponibilidad de humedad. De hecho algunos trabajos muestran que las intensidades de precipitación extrema en escalas muy cortas pueden aumentar más rápido que lo que cabría esperar atendiendo únicamente al extra de humedad disponible, incluso superando la conocida tasa de Clausius–Clapeyron (~7% por °C). Esto ocurre porque la convección (proceso por el cual el aire caliente sube y el aire más frío baja, generando movimientos verticales en la atmósfera) y la dinámica de las nubes de gran espesor vertical pueden amplificar las tasas de lluvia extrema cuando la atmósfera es más cálida y húmeda. Además en modelos de uno o pocos kilómetros de tamaño de rejilla y capaces de resolver la convección, la sensibilidad local de extremos a la temperatura es mayor que en modelos de resoluciones de un orden de magnitud superior.

Por tanto, no solo la humedad importa, sino también cómo la atmósfera responde dinámicamente al calentamiento para producir lluvia extrema, y esto se aprecia especialmente en escalas temporales cortas y en regiones con una convección muy activa.

Lo anterior debería supone una gran preocupación teniendo en cuenta los numerosos impactos que causa la precipitación extrema como son las inundaciones, deslizamientos de tierra y daños en infraestructuras, además de afectar gravemente a la agricultura y los ecosistemas. Como es conocido también genera importantes impactos económicos, sociales y en la salud pública, especialmente en áreas urbanas y rurales vulnerables.

Una revisión de los récords de precipitación en España

En la reseña publicada en 2017 por Sergi Gonzalez en el blog de AEMET (¿Cuál es el récord de lluvias en España? | Aemetblog) se muestran los resultados de un estudio relativo a los extremos de precipitación en España en distintos intervalos de acumulación. Para ello se hizo uso de las bases de datos digitalizadas de AEMET en una serie de escalas temporales para analizar las mayores lluvias registradas en estaciones oficiales, teniendo en cuenta acumulaciones en periodos de 10 minutos hasta 2 años. El análisis partió de más de 100 millones de registros obtenidos entre principios del siglo XIX y el 2015, obteniendo la siguiente tabla de récords de lluvias registrados en España por la red climatológica de AEMET.

Este trabajo muestra como la geografía española es muy variable en cuanto al tipo de sistema de precipitación que deja mayores cantidades de lluvia. En escalas cortas de tiempo, donde la eficiencia de la convección es clave, el Mediterráneo y Canarias acumulan las mayores cantidades, en escalas intermedias de varios días a semanas es la zona de Grazalema la de precipitaciones máximas mientras que por encima de tres meses Galicia es la región de lluvias mas persistentes debido a la sucesiva llegada de frentes y borrascas de origen atlántico.

Sin embargo el objetivo de la presente reseña es mostrar cómo en los últimos 8 años todos los récords en escalas de tiempo inferiores a tres meses han sido superados, a excepción del de 24 horas en Oliva, los de 2 a 5 días en Jávea y el del mes natural (aunque podría llegar a ser batido durante el actual mes de febrero en la estación de Grazalema).

Además desde 2017 se contabilizan cinco episodios diferentes en los que estos récords han sido superados al menos una vez. Tres de ellos se produjeron en octubre de 2018, en uno de los otoños mas extraordinarios de las últimas décadas en la zona mediterránea y que ya fue estudiado en el articulo What causes a heavy precipitation period to become extreme? The exceptional October of 2018 in the Western Mediterranean de Samira Khodayar y colaboradores. Son sin embargo los dos más recientes los que han pulverizado los registros existentes hasta la fecha: el evento histórico asociado a la DANA de finales de octubre de 2024 y la sucesión de borrascas atlánticas durante el último mes. En la siguiente tabla se muestra en rojo la ocurrencia de los récords de precipitación de los últimos años.

Intervalo Record previo 2015 Record provisional
2015-2026
Record absoluto
10 min Cuevas de Nerja,
21-09-2007, 41.6 mm
Vinaroz, 19-10-2018, 44.7 mm
20 min Cuevas de Nerja,
21-09-2007, 41.6 mm
Vinaroz, 19-10-2018, 76.9 mm
30 min Sineu, 12-10-2012, 87.8 mm Vinaroz, 19-10-2018, 103 mm
1 hora Santa Cruz de Tenerife
31-03-2002, 129.9 mm
Vinaroz, 19-10-2018 , 159.2 mm Turis, 29-10-2024 184.6 mm
2 horas San Sebastian-Donostia, 01-06-1997, 193 mm Vinaroz, 19-10-2018, 214.8 mm Turis, 29-10-2024, 319.6 mm
3 horas San Sebastian-Donostia, 01-06-1997,  204.07 mm Vinaroz, 19-10-2018, 235 mm Turis, 29-10-2024, 476.2 mm
4 horas Huercal-Overa, 28-09-2012, 216.3 mm Arta 09-10-2018, 218.4 mm
Vinaroz, 19-10-2018, 249.3 mm
Alpandeire 21-10-2018, 259.6 mm
Turis, 29-10-2024 581 mm
5 horas Huercal-Overa, 28-09-2012, 248.3 mm Vinaroz 21-10-2018, 259,1 mm
Alpandeire 21-10-2018, 278,8 mm
Turis, 29-10-2024, 616.8 mm
6 horas Huercal-Overa, 28-09-2012, 275 mm Alpandeire 21-10-2018, 289,2 mm Turis, 29-10-2024, 620.6 mm
9 horas Oliva, 03-11-1987, 306, 4 mm Alpandeire, 21-10-2018, 329,4 mm Turis, 29-10-2024, 641.6 mm
12 horas Oliva, 03-11-1987, 408.5 mm Turis, 29-10-2024, 720.4 mm
18 horas Oliva, 03-11-1987, 612.8 mm Turis, 29-10-2024, 744.6
1 día Oliva, 03-11-1987, 817 mm Oliva, 03-11-1987, 817 mm
2 días Jávea, 01/02-10-1957, 878 mm Jávea, 01/02-10-1957, 878 mm
3 días Jávea, 01/03-10-1957,  978 mm Jávea, 01/03-10-1957,  978 mm
4 días Jávea, 01/02-10-1957, 978 mm Jávea, 01/02-10-1957, 978 mm
5 días Jávea, 01/03-10-1957,  978 mm Jávea, 01/03-10-1957,  978 mm
6 días Sauces, 24/29-02-1988, 984.8 mm Grazalema, 02/07-02-2026, 1002.9 mm (*)
7 días Grazalema, 14/20-12-1958, 1023.2 mm Grazalema, 03/09-02-2026, 1130.4 mm (*)
8 días Grazalema, 14/21-12-1958, 1099.2 mm Grazalema, 03/10-02-2026, 1220.8 mm (*)
9 días Grazalema, 14/22-12-1958, 1226.2 mm Grazalema, 27-01/04-02-2026, 1325.1 mm (*)
10 días Grazalema, 13/22-12-1958, 1273.6 mm Grazalema, 27-01/05-02-2026, 1446.8 mm (*)
11 días Grazalema, 12/22-12-1958, 1277.2 mm Grazalema, 25-01/04-02-2026, 1628 mm (*)
12 días Grazalema, 12/23-12-1958, 1280 mm Grazalema, 25-01/05-02-2026, 1714.7 mm (*)
13 días Grazalema, 11/23-12-1958, 1282.2 mm Grazalema, 25-01/06-02-2026, 1800.8 mm (*)
14 días Grazalema, 11/24-12-1958, 1282.2 mm Grazalema, 25-01/07-02-2026, 1879.3 mm (*)
15 días Grazalema, 09/23-12-1958, 1284.8  mm Grazalema, 25-01/08-02-2026, 1988.7 mm (*)
20 días Grazalema, 03/23-12-1958, 1454.1 mm Grazalema, 25-01/13-02-2026, 2412.7 mm (*)
31 días Cortes de la Frontera 18-11/18-12-1958, 1674 mm Grazalema, 13-01/12-02-2026, 2774 mm (*)
1 mes natural Caldera de Taburiente, ene 1979, 1626.1 mm Caldera de Taburiente, ene 1979, 1626.1 mm
2 meses Cortes de la Frontera, dic 1995-ene 1996, 2420 mm Grazalema, ene-feb 2026, 2843.7 mm (*) (**)
3 meses Casteloais, dic 1959 – feb 1960, 2866.8 mm Grazalema, dic 2025 – feb 2026, 3176.1 mm (*) (**)
4 meses Casteloais, nov 2025 – feb 2026, 3269,9 mm Grazalema, nov 2025 – feb 2026, 3583.2 mm  (*) (**)

(*) Datos provisionales, sujetos a revisión, los valores finales podrían variar ligeramente.

(**) Datos de febrero de 2026 hasta el día 14.

De la tabla anterior se identifica cómo algunos récords se han superado por márgenes importantes, en torno a un 25 al 50% pero varios de ellos han llegado incluso a superar el doble de acumulación, en concreto las cantidades en 3, 4, 5, 6 y 9 horas medidas en Turis el 29 de octubre de 2024. El récord de acumulación de lluvia en 20 días en Grazalema, registrado entre el 25 de enero y 13 de febrero de este año, ha aumentado un 66% respecto al valor máximo previo.

Observaciones adicionales

Es difícil vincular los episodios que han dado lugar a este conjunto de récords (a menudo con características muy locales y dependientes del relieve) a un fenómeno global como el calentamiento originado por las emisiones de gases de efecto invernadero en el último siglo y medio. Sin embargo, como se ha comentado anteriormente la atmosfera del clima actual es en promedio bastante más húmeda, lo que se traduce en un almacenamiento potencial de calor latente mucho mayor. Una de las principales evidencias de esto último está relacionada con cambios importantes que están ocurriendo en el Ártico (o que desde allí afectan a otras partes del planeta). De hecho, en las capas más bajas de la troposfera por encima de 60° de latitud se están identificando Incrementos de entre un 5 y un 15% por década en el vapor de agua integrado en columna durante las estaciones de otoño e invierno, lo que sin duda impacta en la pérdida de hielo y en patrones a escala sinóptica que afectan a los extremos cálidos y fríos en zonas marinas y continentales así como a la conexión con otros fenómenos atmosféricos en latitudes medias. Por otro lado existen ya sin embargo varios estudios de atribución de episodios de precipitaciones muy intensas. Tres de ellos han sido firmados por algunos de los investigadores españoles mas destacados en las ciencias atmosféricas y hacen referencia al episodio de la DANA de Valencia: A multi-method attribution analysis of Spain’s 2024 extreme precipitation event, Anthropogenic Climate Change Attribution to a Record-Breaking Precipitation Event in October 2024 in Valencia, Spain y Human-induced climate change amplification on storm dynamics in Valencia’s 2024 catastrophic flash flood.

En la tabla anterior se comparan los registros máximos en estaciones propiedad de AEMET aun sabiendo que el método de medición o la ubicación concreta de las estaciones hayan podido variar en algunos casos. Debido a la progresiva automatización de las redes de observación los récords de precipitación de las dos últimas décadas se han medido mayormente en pluviómetros de balancín, instalados en estaciones meteorológicas automáticas. Es conocido que a intensidades muy altas este tipo de aparatos puede infraestimar la precipitación respecto a sus homólogos manuales (con idéntica geometría de captura en el colector). A pesar de que se hace referencia solo a estaciones de AEMET esto no significa que otras estaciones no puedan tener registros comparables o incluso superiores ni tampoco significa que en zonas cercanas a los lugares donde se han producido los récords otras estaciones hayan tenido necesariamente que batir los de sus series. Por lo tanto, se parte de récords de naturaleza puntual. En otros artículos se han podido sin embargo explorar acumulaciones promediadas regionalmente o en áreas extensas, encontrándose también algunos récords recientes (¿Ha sido Gloria la mayor borrasca mediterránea de los últimos tiempos? | Aemetblog).

A pesar de que los patrones regionales que dan lugar a las precipitaciones máximas se repiten, cada episodio es único y posee características que lo distinguen. Sin duda, uno de los mayores cambios en la precipitación se identifica en las escalas de acumulación más cortas. Esto ha sido observado en muchas otras partes del planeta. Sin embargo, en los fenómenos de persistencia por encima de varias horas la posición y movimiento de los centros de acción es siempre decisiva. Esto puede hacer referencia a un potente anticiclón de bloqueo de gran estacionariedad, al desalojo de masas de aire muy frías que impactan contra aire de origen subtropical o también al estancamiento de una DANA. No basta sin embargo con que la atmósfera pueda contener mas vapor de agua y que pueda ser bombeado por centros de acción más intensos sino que la humedad debe de estar lo suficientemente canalizada y su eficiencia en la conversión a precipitación ser muy alta para poder dar lugar a grandes cantidades de agua líquida. En este sentido las lluvias cálidas ocurridas en la estación de invierno parece que van ganando peso. Dos ejemplos claros los encontramos en el episodio reciente de Grazalema y en el de principios de diciembre de 2021, que afectó especialmente al cantábrico oriental y Pirineo occidental, como muestran los ríos atmosféricos detectados por satélite (MIMIC‑TPW2, Multisensor Integrated Total Precipitable Water, del Climate Diagnostics Center (CDC) de NOAA/CIRES).

De hecho, hay evidencia científica reciente que muestra que los ríos atmosféricos tienden a aumentar en frecuencia, tamaño, humedad transportada y/o intensidad de impactos en un clima más cálido. Esto se observa tanto en proyecciones de modelos climáticos como en estudios observacionales y reanalizados.

Para finalizar se presenta una comparación de dos campos atmosféricos relacionados con el potencial de precipitación como son la convergencia de humedad integrada en la vertical (VIMD) y el vapor de agua disponible en columna (TCWV). La primera variable mide si una región está ganando o perdiendo humedad por transporte atmosférico y la segunda es la masa total de vapor de agua contenida en una columna vertical de aire. Un aumento en la magnitud de estas variables implica un mayor potencial para lluvias intensas y tormentas. Como se ha mencionado previamente, uno de los récords que se ha batido por un margen mas amplio es el de la acumulación de precipitación en 4 horas. El récord previo a 2015, establecido en septiembre de 2012 en la estación almeriense de Huercal-Overa, fue superado en tres ocasiones consecutivas a lo largo de octubre de 2018 en diferentes zonas de la Península (Vinaroz (Castellón), Arta (Mallorca) y Alpandeire (Málaga)) y, finalmente pulverizado en la estación de Turis en la tarde del 29 de octubre de 2024. En las siguientes figuras, centradas en las estaciones donde se producen los récords de precipitación, se muestra la VIMD y el TCWV sumados en las cuatro horas de acumulación para los episodios de Huercal-Overa, Vinaroz y Turis. Las variables se han obtenido del reanálisis climático ERA-5 del ECMWF, en un grid regular a 0.25 ° que ha sido interpolado y suavizado.

Es necesario precisar que los campos de un reanálisis climático son estimaciones de lo que sucede en la realidad y que no existe un único campo atmosférico que pueda explicar suficientemente bien las acumulaciones de precipitación. En cualquier caso el máximo de los campos representados se produce en las zonas cercanas a donde ocurrieron las mayores precipitaciones, lo que sumado a las componentes del viento en todos los niveles (no mostrado) prueba que la humedad y su transporte desde el mar mediterráneo hacia zonas interiores estuvieron alimentando muy eficientemente la generación de precipitaciones. La persistencia de precipitaciones muy intensas sobre los mismos lugares está seguramente relacionada con mecanismos influidos por la orografía, la convección local o la realimentación de las tormentas por un efecto de tren convectivo, y no solo por la cantidad de vapor de agua o la convergencia en columna. Asimismo llama la atención los valores bastante superiores tanto en VIMD como en TCWV en el episodio de Huercal-Overa en comparación a los de Vinaroz y Turis.

Conclusiones

Pese a que las inundaciones y episodios de grandes lluvias son recurrentes existe un consenso muy amplio y avalado por números trabajos citados por el IPCC y basados tanto en observación como en modelización de que la frecuencia y magnitud de extremos de precipitación está aumentando globalmente con el calentamiento derivado del cambio climático. Además esto no es uniforme geográficamente sino que algunas regiones muestran un mayor incremento que otras. Es claro que un aumento de temperatura provoca el incremento promedio de la capacidad de la atmósfera para albergar mas humedad. Más humedad supone más vapor disponible para liberar en eventos extremos. No hay que olvidar además que en los cambios de fase de vapor a líquido se libera una gran cantidad de energía. Esto tiende a aumentar la intensidad extrema de lluvia con el calentamiento. En cualquier caso, en el caso de la geografía española, parece que los efectos locales de interacción con el relieve, el estancamiento de un grupo de tormentas retroalimentadas por un efecto de tren convectivo o una mayor eficiencia en las lluvias cálidas de otoño e invierno podrían estar jugando un papel crucial en los registros que se han producido en los últimos años. Por otro lado, es evidente que el aumento de la temperatura superficial de los mares circundantes a la Península puede incrementar la evaporación y, junto a factores dinámicos, potenciar la realimentación de grupos de tormentas. Esto ayuda a entender por qué algunos episodios de lluvia extremadamente intensa (que provocan flash floods) están ocurriendo con mayor magnitud que lo previsto en escalas termodinámicas.

La observación anterior es compatible con la ocurrencia de los récords de precipitación que se han producido en los últimos años en España y que han sido medidos en estaciones meteorológicas de AEMET en distintas escalas temporales y en distintas ubicaciones. Como se ha indicado, solo se ha hecho referencia a estaciones oficiales del servicio meteorológico estatal aunque otras estaciones, bien de organismos autonómicos, hidrológicos, agrarios o de redes de aficionados, han podido medir igualmente cantidades excepcionales.

Además acabamos de presenciar una persistencia extraordinaria en la llegada de borrascas y frentes atlánticos afectando al conjunto de la península y muy especialmente al sector sur y occidental que ha provocado acumulaciones récord, lo que ha derivado en evacuaciones masivas de población. Las lluvias de las últimas borrascas en la zona de Grazalema han provocado además erosión acelerada, deslizamientos de tierra, torrenteras y redistribución de sedimentos, con un notable impacto geológico en la región.

Teniendo en cuenta las tendencias mostradas, la pregunta que surge automáticamente es cuándo se superaran los récords en escalas temporales de uno a cuatro días, establecidos hace ya cuatro y siete décadas, respectivamente. En el camino a los 2°C de calentamiento global es perfectamente posible además ver nuevos récords que superen por amplios márgenes a los actuales.

En conjunto, estos hallazgos respaldan la idea de que los extremos de precipitación —en intensidad y frecuencia— están aumentando bajo el cambio climático y que entenderlos requiere considerar tanto los cambios termodinámicos relacionados con la cantidad de humedad como las características locales involucradas y los cambios dinámicos asociados a la estructura y resolución de la convección.

Referencias

Robinson, A., Lehmann, J., Barriopedro, D., Rahmstorf, S. & Coumou, D. (2021). Increasing heat and rainfall extremes now far outside the historical climate. npj Climate and Atmospheric Science, 4, Article 45. https://doi.org/10.1038/s41612-021-00202-w

Lenderink, G., & van Meijgaard, E. (2008). Increase in hourly precipitation extreme beyond expectations from temperature changes. Nature Geoscience, 1(8), 511–514. https://doi.org/10.1038/ngeo262

Lenderink, G., Attema, J. J., van Meijgaard, E., & van den Hurk, B. J. J. M. (2015). Precipitation response to temperature extremes depends on the atmospheric circulation. Scientific Reports, 5, 27052. https://doi.org/10.1038/srep27052

Khodayar Pardo, Samira, et al. “What Causes a Heavy Precipitation Period to Become Extreme? The Exceptional October of 2018 in the Western Mediterranean.” Weather and Climate Extremes, vol. 38, 2022, p. 100493, doi:10.1016/j.wace.2022.100493.

Calvo-Sancho, C., Díaz-Fernández, J., González-Alemán, J. J., Azorín-Molina, C., Halifa-Marín, A., Montoro-Mendoza, A., Bolgiani, P., Beguería, S., Vicente-Serrano, S. M., Morata, A., & Martín, M. L. (2025). Anthropogenic Climate Change Attribution to a Record-Breaking Precipitation Event in October 2024 in Valencia, Spain. EGU General Assembly 2025, EGU25-1594

Calvo-Sancho, C., Díaz-Fernández, J., González-Alemán, J.J. et al. Human-induced climate change amplification on storm dynamics in Valencia’s 2024 catastrophic flash flood. Nat Commun 17, 1492 (2026). https://doi.org/10.1038/s41467-026-68929-9

Barriopedro, D., Jiménez-Esteve, B., Collazo, S., Garrido-Pérez, J. M., Johnson, J. E., García-Herrera, R., González-Alemán, J. J., et al. (2025). A multi-method attribution analysis of Spain’s 2024 extreme precipitation eventBulletin of the American Meteorological Societyhttps://doi.org/10.1175/BAMS-D-25-0049.1

Zhang, X., Wang, Y., Wang, J., & Wang, S. (2019). The influence of Arctic moistening on polar amplification and midlatitude climateJournal of Climate, 32(12), 3619–3635. https://doi.org/10.1175/JCLI-D-18-0804.1

Papritz, L., Grieger, J., & Spensberger, C. (2020). Arctic moisture intrusions linked to midlatitude circulation patternsJournal of Climate, 33(14), 6057–6076. https://doi.org/10.1175/JCLI-D-19-0921.1

Zhang, L., et al. (2024). Future changes in global atmospheric rivers projected by CMIP6 models. Journal of Geophysical Research: Atmospheres129, e2023JD039359. https://doi.org/10.1029/2023JD039359

Liang, J., & Haywood, J. (2023). Future changes in atmospheric rivers over East Asia under stratospheric aerosol interventionAtmospheric Chemistry and Physics23, 1687–1703. https://doi.org/10.5194/acp-23-1687-2023

Pan, M., Hu, S., Zaitchik, B. F., et al. (2025). Contrasting historical trends of atmospheric rivers in the Northern Hemisphere. npj Climate and Atmospheric Science8, 307. https://doi.org/10.1038/s41612-025-01191-w

Compartir:
Scroll al inicio