Asociación
Meteorológica
Española

Día Meteorológico Mundial 2026 “Observar hoy para proteger el mañana”

Cada año, el Día Meteorológico Mundial conmemora la entrada en vigor, el 23 de marzo de 1950, del Convenio por el que se creó la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

Esta conmemoración pone de relieve la contribución fundamental de los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales a la seguridad y al bienestar de la sociedad, y se celebra mediante diversas actividades en todo el mundo. Los temas elegidos para el Día Meteorológico Mundial abordan cuestiones relacionadas con el tiempo, el clima o el agua.

El tema del Día Meteorológico Mundial de 2026 es “Observar hoy para proteger el mañana”.

Una de las preguntas más frecuentes es ¿qué tiempo va a hacer?. Actualmente se da por sentado que podemos encontrar la respuesta en cuestión de segundos con solo tocar la pantalla del teléfono móvil o encender el televisor.

Pero detrás de cada pronóstico del tiempo hay millones de observaciones, que miles de personas se encargan de procesar en el marco de una extraordinaria y singular red de alcance mundial coordinada por la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

Allí donde se encuentren los usuarios, ya sea en tierra, mar o aire, los pronósticos que emplean dependen del intercambio gratuito y abierto de datos de observación dirigido por la OMM. Recabadas las observaciones gracias a satélites que orbitan la Tierra y globos meteorológicos lanzados a la atmósfera, boyas oceánicas y buques que surcan las olas, así como estaciones instaladas en ubicaciones remotas, las observaciones meteorológicas son la base de todo, desde nuestras rutinas diarias hasta decisiones multimillonarias.

El sistema de observación y predicción coordinado por la OMM —inmenso y, a menudo, invisible— es uno de los pilares de nuestras economías. Es el sistema nervioso central de las alertas tempranas, que han permitido salvar muchos millones de vidas.

Por ello, en el Día Meteorológico Mundial de 2026 se rinde homenaje a la labor de observación de la Tierra que la comunidad de la OMM lleva a cabo para proteger a las comunidades hoy y crear un futuro resiliente.

Preguntas y objetivos claves tras el lema “Observar hoy para proteger el mañana” son:

  • ¿Por qué necesitamos observaciones?
  • ¿Cómo funciona el sistema de observación?
  • Subsanar la falta de observaciones
  • Proteger el mañana

 A continuación se aporta información sobre dichos aspectos claves.

1.- ¿Por qué necesitamos observaciones?

El tiempo no tiene pasaporte, el clima no entiende de fronteras y el agua es nuestro nexo de unión. Los pronósticos requieren observaciones de todas las partes del globo, y ningún país puede acometer esa labor por sí solo. La colaboración mundial, cimentada en la confianza y la puesta en común de datos, es esencial para seguir incrementando la exactitud y el plazo de anticipación de los pronósticos y lograr que todo el mundo pueda acceder a ellos.

Para los líderes empresariales del Foro Económico Mundial, los fenómenos meteorológicos extremos siempre son el principal riesgo a largo plazo, y por ello constituyen el objetivo de la iniciativa “Alertas Tempranas para Todos”, puesta en marcha en 2022 por el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres,  para salvar vidas (Figura 1).

Figura 1: Izquierda: Portada de la publicación del Plan de Acción Ejecutivo de la iniciativa “Alertas tempranas para todos” (Fuente: Biblioteca-e la OMM). Derecha: Los cuatro pilares en los que se basa la iniciativa (Fuente: web Naciones Unidas). Diseño: AME.

Las alertas tempranas no son un lujo, sino una necesidad, además de ser una medida cabal desde el punto de vista económico. Según el Banco Mundial, el acceso universal a servicios de alerta temprana evitará cada año la pérdida de activos valorados en, al menos, 13000 millones de dólares y una degradación del bienestar estimada en 22 000 millones de dólares. Basta con avisar de una tormenta u ola de calor con solo 24 horas de antelación para reducir en hasta en un 30% los daños que estos eventos pueden causar.

Los riesgos se multiplican a medida que el aumento de las temperaturas agrava las olas de calor, exacerba las lluvias extremas y provoca la rápida intensificación de los ciclones tropicales.

Según el informe de la OMM sobre el estado del clima mundial, el planeta vivió en 2025 uno de los tres años más cálidos de los que se tiene constancia, con una temperatura media global de 1.43 ± 0.13ºC por encima de la media pre-industrial (1859-1900). Asimismo, los últimos 11 años han sido los más cálidos jamás registrados (Figura 2). Las concentraciones sin precedentes de gases de efecto invernadero someterán a las generaciones venideras a temperaturas más elevadas.

Figura 2: Anomalía anual de la temperatura media global desde 1850 a 2025 respecto a la media del periodo 1850-1900. Fuente: OMM.

Las observaciones de la Tierra son más importantes que nunca para monitorear los efectos de la rápida evolución que experimenta el clima, en especial respecto a las temperaturas terrestres y oceánicas, el derretimiento del hielo y los glaciares, y la subida del nivel del mar. Son la base en la que se sustentan los conocimientos sobre el tiempo y el clima empleados para fundamentar las decisiones adoptadas para proteger economías y comunidades.

Solo si observamos hoy podremos proteger el mañana.

2.- ¿Cómo funciona el sistema de observación?

La Vigilancia Meteorológica Mundial de la OMM fue fundada en 1963. La sigla en inglés de esta iniciativa (World Weather Watch) es la misma que la de World Wide Web (WWW), y aunque no es tan conocida como el sistema de visualización de páginas en Internet, podría decirse que es igual de importante.

Todos los días, miles de estaciones terrestres de observación, boyas oceánicas, buques, aeronaves y satélites recopilan millones de observaciones en todo el mundo en el marco del Sistema Mundial Integrado de Observación de la OMM (WIGOS) (Figura 3). Las observaciones y los datos se ponen en común a través del Sistema de Información de la OMM (WIS) y alimentan el Sistema Integrado de Proceso y Predicción de la OMM (WIPPS), que se encarga de generar productos y servicios para uso operativo.

Figura 3: Esquema del “Sistema Mundial de Observación”, parte del “Sistema Mundial Integrado de Observación de la OMM”. Fuente OMM.

En paralelo, la red de la Vigilancia de la Atmósfera Global (VAG) monitorea las concentraciones de gases de efecto invernadero y de los contaminantes más habituales, así como el estado de la capa de ozono que protege el planeta.

Por su parte, el Sistema Mundial de Observación del Clima (GCOS) brinda una perspectiva a largo plazo de la evolución de los principales indicadores climáticos que pone de manifiesto el estado del planeta.

Pero todo esto es mucho más que una serie de títulos y acrónimos.

Gracias a esta combinación inigualable de conocimientos especializados de expertos, innovación tecnológica y colaboración mundial, miles de millones de personas disponen de pronósticos fiables y oportunos.

Para conocer más detalles sobre los distintos tipos de observaciones coordinadas por la OMM pinchar aquí.

3.- Subsanar la falta de observaciones

Los pronósticos meteorológicos dependen del acceso permanente a las observaciones mundiales. Pero existen amplias zonas geográficas sobre las que no se dispone de datos suficientes.

Muchas estaciones de países menos adelantados y pequeños Estados insulares en desarrollo no están operativas o bien no notifican los datos de forma coherente. Ello genera importantes carencias de datos, en especial en África, donde la densidad de estaciones de observación en superficie es muy inferior a los estándares mundiales (Figura 4), lo que reduce la exactitud de los pronósticos, no sólo a escala local, sino también mundial.

Figura 4: Imagen de la distribución espacial de las estaciones en superficie de la red Mundial Básica de Observaciones (GBON, por su sigla en inglés), obtenida el 28/03/2026 usando la herramienta en web de visualización de GBON. Fuente: OMM.

Para resolver este problema, la Red Mundial Básica de Observaciones (GBON) de la OMM sienta las bases para acometer una profunda transformación de los procesos de intercambio internacional de datos de observación en los que se sustentan todos los servicios y productos meteorológicos, climáticos e hidrológicos.

El Servicio de Financiamiento de Observaciones Sistemáticas (SOFF) proporciona apoyo financiero y técnico a largo plazo para que los países menos adelantados y los pequeños Estados insulares en desarrollo puedan generar e intercambiar de manera continua a escala internacional las observaciones requeridas.

Colmar las carencias esenciales en materia de datos meteorológicos y climáticos puede reducir los errores de los pronósticos meteorológicos en un 30% en África y en un 20% en el Pacífico, según los resultados de experimentos llevados a cabo por el Centro Europeo de Predicción Meteorológica a Plazo Medio (ECMWF).

Y, según el Banco Mundial, estas mejoras podrían reportar 5000 millones de dólares en beneficios anuales directos y generar 160000 millones de dólares en beneficios económicos indirectos en sectores clave como los de la agricultura, la energía, el agua y el transporte.

El Sistema Mundial de Observación del Clima (GCOS), y su homólogo marino, el Sistema Mundial de Observación del Océano (GOOS), deben hacer frente a carencias en las redes in situ, a continuos problemas de financiación y a obstáculos para acceder a los datos.

4.- Proteger el mañana

Cada pronóstico que se emite, cada aviso que se difunde, cada conjunto de datos que se intercambia tiene un solo objetivo: proteger el mañana.

Sin datos meteorológicos, hidrológicos y climáticos exactos, oportunos y accesibles no puede haber resiliencia. Y, de cara al futuro, esos datos serán todavía más importantes, a medida que el mundo se acerque al inevitable rebasamiento de la meta de 1,5 °C establecida en virtud del Acuerdo de París sobre el Cambio Climático. Es fundamental tratar de limitar la magnitud y la duración de ese rebasamiento antes de que se descontrole.

Ahora bien, además de los riesgos, también hay muchas oportunidades. Estamos inmersos en una revolución tecnológica. La inteligencia artificial y la informática avanzada están transformando la meteorología y la climatología y encierran un enorme potencial para contribuir a la adaptación climática, la reducción de riesgos de desastre y el desarrollo sostenible.

Debemos fomentar la innovación al tiempo que preservamos la confianza. Las capacidades que ofrece la inteligencia artificial deben complementar —no reemplazar— la función de autoridad de los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales. La inteligencia de las personas sigue siendo la base en la que se sustenta la inteligencia artificial.

Para proteger el mañana es necesario invertir en educación, formación y oportunidades para los jóvenes en los ámbitos de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas.

El Plan de Acción de la OMM para la Juventud tiene por objeto empoderar a la próxima generación de profesionales de la meteorología y la climatología de todas las regiones del mundo a fin de convertirlos en parte activa.

Cuando observamos hoy, no solo predecimos el tiempo, sino que protegemos el mañana.

Fuente: Organización Meteorológica Mundial, https://wmo.int/es/dia-meteorologico-mundial

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