En el contexto del actual cambio climático, las medidas de gases de efecto invernadero no sólo aportan información de su evolución en el tiempo, sino además son básicas en los modelos de atribución climática a efectos de identificar el grado de la contribución humana. Por ello, redes internacionales como el Sistema Integrado de Observación del Carbono (ICOS, acrónimo de Integrated Carbon Observation System) son cruciales en la mejora de la comprensión del cambio climático, y con ello, en la toma de decisiones de adaptación y mitigación.
Jose Antonio Adame, investigador del INTA (Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial) en la estación de El Arenosillo (Huelva), y responsable de ésta como integrante de la red ICOS, nos presenta las bases de esta iniciativa internacional, junto con resultados de datos de metano y de dióxido de carbono (entre otros gases) registrados en esta estación. Es destacable la medición de gases de efecto invernadero desde la torre a 100 metros de El Arenosillo, primeros datos en la península ibérica a esta altura e iniciados en 2021. Estas medidas, a distintas alturas, permiten separar procesos locales de procesos regionales involucrados en los niveles registrados de estos gases, así como detectar emisiones puntuales.