A lo largo de esta conferencia, el doctor Royé nos va desgranando cómo los episodios de temperaturas extremas (frío y calor) y de precipitación influyen sobre las cifras de mortalidad y cómo es previsible que la afección a la población mundial pueda ir evolucionando con base en las proyecciones climáticas, sin perder de vista otros aspectos que concurren como el envejecimiento de la población y la diferencia de nivel económico.
A destacar también cómo es posible discernir la mortalidad atribuible exclusivamente a las condiciones meteorológicas de otros factores, así como la posibilidad de diferenciar entre los daños producidos por picos extremos de temperatura o la exposición prolongada a altas temperaturas.