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COP26

  • ¿Cómo puede la ciencia de las cosas pequeñas ayudar en un reto tan grande como el cambio climático?

    Kinga Lubowiecka / EMBL Author provided

     

    La humanidad está aceptando poco a poco que nos enfrentamos a uno de los mayores retos de la historia de nuestra especie: el cambio climático a escala planetaria causado por la actividad humana. El reto es enorme, tanto por su importancia como por su escala física (el planeta tiene una superficie de 510 millones de km²).

    A pesar de la enormidad literal, una parte importante de la solución reside en el estudio de agentes y entes biológicos situados en el extremo opuesto de la escala: genes, proteínas y otras biomoléculas que parecen infinitamente pequeñas. El reciente desarrollo de vacunas contra la covid-19 es un gran ejemplo de cómo la comprensión de la estructura de proteínas y genes puede tener un impacto global en la sociedad.

    El Laboratorio Europeo de Biología Molecular (EMBL), junto con otros científicos internacionales, publica ahora un libro blanco con múltiples ejemplos de cómo este argumento es igualmente válido para la lucha contra el cambio climático. El planeta Tierra es una compleja red de vida, y la biología molecular reside en el interior de todos los sistemas vivos.

    Calentamiento global y emisiones de metano

    Varios países presentes en la COP26 han acordado reducir las emisiones de metano en los próximos años. El metano es un gas de efecto invernadero que contribuye al calentamiento global.

    Una gran parte de estas emisiones procede de las prácticas agrícolas modernas, y más concretamente de los métodos de cría animal utilizados para satisfacer la creciente demanda de carne y pescado. El ganado produce grandes cantidades de metano debido a su metabolismo y al modo en que digieren los alimentos en su intestino.

    La biología molecular podría ayudar a desarrollar nuevos alimentos para el ganado que diesen lugar a una menor producción de metano, sin afectar al contenido de proteínas y otros nutrientes esenciales. La investigación genética sobre las características del ganado, el microbioma de las vacas y la alimentación de estos animales puede ayudar al desarrollo de estos piensos.

    Además, la biología molecular también puede ayudar al desarrollo de alternativas a la carne mediante la investigación de las características de los alimentos vegetales para mejorar su cosecha y sabor.

    Cuarta generación de biocombustibles

    Otra fuente importante de emisiones procede de los combustibles fósiles, como el carbón, el petróleo y el gas natural. En este caso, la biología sintética y la biología de sistemas estaría liderando el camino hacia la cuarta generación de biocombustibles. Tanto la ingeniería de microorganismos como la de cultivos agrícolas podrían servir como fuente principal de biocombustibles.

    Además de reducir las emisiones de gas, debemos eliminar el dióxido de carbono presente en la atmósfera. Una de las contribuciones clave de las ciencias de la vida es el estudio de los procesos involucrados en la reducción de carbono, como la fotosíntesis.

    Hay especies de plantas, algas y procariotas que son increíblemente eficaces en capturar el carbono de la atmósfera y de los océanos, incluso más que los árboles y plantas. Un estudio más profundo de estos organismos y sus mecanismos moleculares podría permitir su uso en procesos a gran escala para eliminar CO₂ de la atmósfera.

    Ecosistemas y pérdida de biodiversidad

    La Tierra está experimentando la sexta extinción a gran escala, y la causa es la acción humana sobre el medio ambiente. El ser humano ha provocado profundos cambios en la distribución de los ecosistemas y de organismos como microorganismos, animales y plantas, así como en la forma en que interactúan entre sí.

    El último informe del IPCC señala que la actividad humana ha alterado el clima del planeta de forma irreversible para los próximos cientos de miles de años. La biología molecular aporta conocimientos en este ámbito del cambio climático con sus estudios sobre la forma en que las diferentes especies de seres vivos se adaptan, prosperan o disminuyen cuando el entorno se modifica.

    Por ejemplo, el estudio en profundidad de las especies resistentes a determinados agentes agresores del medio ambiente y el estudio de las especies centinela que indican cambios en el medio ambiente y los mecanismos moleculares que sustentan sus respuestas pueden aplicarse a los seres vivos más sensibles a los cambios en el entorno.

    Estos estudios ayudarían a la comunidad científica a entender los efectos de los cambios en la naturaleza y a establecer un sistema de alerta para evitar cambios irreversibles en determinados ecosistemas en riesgo.

    Contaminación antropogénica

    Este tipo de contaminación incluye, entre otros, los plásticos y los productos químicos. Una gran cantidad de estos contaminantes creados por el ser humano se están acumulando en el medio ambiente llegando hasta la cadena alimentaria, con el subsecuente perjuicio tanto al planeta como a los seres humanos. Es imprescindible pues determinar cómo interactúan estos residuos con los distintos tipos de vida a nivel molecular, a nivel orgánico y a nivel de ecosistema.

    La biología molecular puede aportar soluciones para ayudar a limpiar nuestro entorno. Hay científicos que ya están estudiando áreas como la biodegradación de los polímeros de plástico o el metabolismo de fármacos en el medio ambiente. Nuevos análisis químicos permitirían a los expertos caracterizar bibliotecas químicas (denominadas quimiotecas) de pesticidas, antibióticos, compuestos naturales y esteroides, así como metabolitos en el contexto de la salud ambiental y los sistemas microbianos.

    Para conseguir los objetivos descritos en el libro blanco de EMBL es necesario un gran esfuerzo colectivo. La comunidad científica debe ser aún más interdisciplinar, más diversa, colaborativa y divulgativa.

    Los climatólogos, los ecólogos, los físicos, los biólogos moleculares y demás investigadores deben recibir apoyo para trabajar juntos.

    Es necesaria una mayor inversión por parte de los Gobiernos y las autoridades para acelerar los resultados de la ciencia básica que permitan comprender mejor el planeta en el que vivimos para encontrar soluciones a la crisis climática e iniciar la recuperación ecológica.

     

    Publicado en  el 23 de noviembre de 2021. Enlace al original: https://bit.ly/3nQhLnO

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  • El océano es fundamental para hacer frente al cambio climático. Entonces, ¿por qué se ha descuidado en las conversaciones sobre el clima mundial?

     

     Silas Baisch/UnsplashCC BY

     

    El cambio climático se discute comúnmente como si fuera un fenómeno atmosférico único. Pero la crisis está profundamente entrelazada con el océano, y esto se ha descuidado en gran medida en las conversaciones internacionales sobre el clima.

    Las últimas negociaciones internacionales sobre el clima lograron algunos avances al, por primera vez, anclar los océanos de forma permanente en el régimen multilateral de cambio climático. Pero el Pacto Climático de Glasgow está todavía a leguas de donde debe estar para reflejar adecuadamente la importancia de los océanos para nuestro sistema climático.

    La mayoría de los países tienen objetivos para las emisiones terrestres, pero no existen tales objetivos para los océanos. Sin embargo, el océano juega un papel vital para ayudar a equilibrar las condiciones que los humanos y la mayoría de las otras especies necesitan para sobrevivir, al mismo tiempo que ofrece una parte sustancial de la solución para detener el calentamiento del planeta por encima del límite crucial de 1,5 ℃ en este siglo.

    Entonces, ¿cómo pueden los océanos ayudarnos a abordar la crisis climática? ¿Y qué avances se han logrado en las negociaciones internacionales?

    El increíble potencial del océano
    Desde la industrialización, el océano ha absorbido el 93% del calor generado por el hombre y un tercio del dióxido de carbono antropogénico (CO₂). Las consecuencias de esto son profundas, incluida la expansión térmica del agua (la causa clave del aumento del nivel del mar), la acidificación de los océanos, la desoxigenación (pérdida de oxígeno) y haber forzado que la vida marina se redistribuya a otros lugares.

    Es alarmante que esto algún día lleve al océano a revertir su función de sumidero de carbono y liberar CO₂ de vuelta a la atmósfera, a medida que su capacidad de absorción disminuya.

    Igualmente importante es la mitigación climática basada en los océanos, que podría proporcionar más del 20% de las reducciones de emisiones necesarias para la meta de 1,5 ℃.

     

    Cargo ships

    La industria del transporte marítimo es responsable de aproximadamente el 3% de las emisiones globales. Andy Li/Unsplash, CC BY

     

    Fundamentalmente, debemos ver cambios en las industrias marítimas. La industria del transporte marítimo por sí sola tiene una huella de carbono similar a la de Alemania; si el transporte marítimo fuera un país, sería el sexto mayor emisor del mundo. Aunque ocupa un lugar destacado en la agenda de la Organización Marítima Internacional, la descarbonización del transporte marítimo todavía carece de objetivos o procesos adecuados.

    Los océanos también pueden proporcionar opciones alimentarias sostenibles y seguras para el clima. Los sistemas alimentarios actuales, como la agricultura, la pesca y los alimentos procesados con alto nivel de emisiones, son responsables de un tercio de las emisiones globales. Se pueden obtener considerables beneficios ambientales (y para la salud) cambiando nuestras dietas a “alimentos azules” sostenibles.

    Estos incluyen productos del mar obtenidos de la pesca con prácticas de gestión sostenible, como evitar la sobrepesca y reducir las emisiones de carbono. Los mercados y las tecnologías también deberían orientarse hacia la producción y el consumo a gran escala de plantas acuáticas como los pastos marinos.

    También hay una gran cantidad de oportunidades en el "carbono azul": capturar CO₂ en la atmósfera mediante la conservación y restauración de ecosistemas marinos como manglares, pastos marinos y marismas. Sin embargo, el éxito de las soluciones basadas en la naturaleza depende de un ecosistema oceánico saludable. Por ejemplo, existen preocupaciones emergentes en torno al impacto de la contaminación plástica en la capacidad del plancton para absorber CO₂.

     

    La conservación de los manglares es una forma importante de secuestrar carbono de la atmósfera. Shutterstock

     

    Pero quizás el mayor impacto vendría de la adopción de energía renovable en alta mar. Esto tiene el potencial de ofrecer una décima parte de las reducciones de emisiones que necesitamos para alcanzar la meta de 1,5 ℃. La Agencia Internacional de Energía ha estimado que la energía eólica marina podría proporcionar energía al mundo a un nivel 18 veces superior a su tasa de consumo actual.

    Las conversaciones sobre el clima avanzan lentamente
    Durante más de una década, la inclusión de los océanos en las conversaciones sobre el clima ha sido fragmentaria e inconsistente. Donde han sido parte de las negociaciones, incluso en la COP26, las conversaciones se han centrado en el potencial de las áreas costeras para adaptarse a los impactos del cambio climático, como el aumento del nivel del mar, como se planteó por primera vez en foros internacionales en 1989 por pequeños estados insulares.

    El acuerdo final de la COP26, conocido como Pacto Climático de Glasgow, ha consistido en un leve avance.

    El pacto reconoció la importancia de garantizar la integridad del ecosistema oceánico. Estableció el “Diálogo sobre los océanos y el cambio climático” como un proceso anual para fortalecer la acción basada en los océanos. E invitó a los órganos de la CMNUCC (Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático) a considerar cómo “integrar y fortalecer la acción basada en los océanos en los mandatos y planes de trabajo existentes” e informar al respecto.

     

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    Si bien estas son medidas positivas, en esta etapa no requieren la acción de las partes. Por lo tanto, son solo una inclusión teórica, no orientada a la acción.

    Todavía carecemos de objetivos nacionales y de requisitos internacionales claros y obligatorios para que los países consideren los sumideros, las fuentes y las actividades más allá de la costa en su planificación y presentación de informes climáticos.

    Donde la COP26 avanzó fue en su enfoque en si los impactos y la mitigación de los océanos finalmente se incorporarán a la agenda climática general. Por primera vez en cinco años, se publicó una nueva declaración “Porque el Océano”, que pide la inclusión sistemática de los océanos en el proceso de la CMNUCC y el Acuerdo de París.

     

    Un delegado de Tuvalu, una nación insular del Pacífico que enfrenta la amenaza existencial del aumento del nivel del mar, habla en la COP26. EPA/ROBERT PE

     

    ¿Que hacemos ahora?
    Lo que ahora se necesita es una lista de requisitos obligatorios que aseguren que los países informen y asuman la responsabilidad de los impactos climáticos dentro de sus territorios marítimos.

    Pero como dijo el presidente de la COP26, Alok Sharma, sobre la cumbre en su conjunto, fue una “victoria frágil”. Todavía carecemos de referencias a la coherencia con los mecanismos existentes, como la convención sobre el derecho del mar o cómo se asignará la financiación específicamente a los océanos.

    Como tal, el impacto real de la COP26 sobre la inclusión de los océanos en la acción climática sigue siendo incierto. Dependerá de cómo respondan los órganos de la CMNUCC a estas directivas y de su éxito en extender las obligaciones a los estados partes.

    Responder a la crisis climática significa que debemos dejar de fingir que el océano y la atmósfera están separados. Debemos comenzar a incluir la acción oceánica como una parte rutinaria de la acción climática.

     

    Para ampliar más en relación con este tema recomendamos leer los siguientes artículos: To reach net zero, we must decarbonise shipping. But two big problems are getting in the way COP26 left the world with a climate to-do list: Here are 5 things to watch for in 2022

    Este artículo forma parte de la cobertura de The Conversation sobre la COP26, la conferencia climática de Glasgow, por parte de expertos de todo el mundo. Más artículos relacionados en este enlace.

     COP26: the world's biggest climate talks



    Publicado en  el 19 de noviembre de 2021. Enlace al original: https://bit.ly/30Lcbde

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  • La ONU presenta un nuevo mecanismo de financiación para reforzar la acción climática

    5 - 6 minutos

    Los países se comprometen en la COP26

    Glasgow, 3 de noviembre de 2021: En el Día de la Financiación de la COP26, la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) anunciaron la creación del Mecanismo de Financiación de las Observaciones del Medio Ambiente (SOFF).

    Este nuevo mecanismo de financiación sentará las bases para impulsar la acción climática a nivel mundial y contribuirá a alcanzar uno de los principales objetivos de la COP26: aumentar urgentemente la financiación climática para apoyar los esfuerzos de adaptación y mitigación de los países en desarrollo.

    El SOFF se creó para abordar el antiguo problema de la falta de observaciones meteorológicas y climáticas de los países menos desarrollados y los pequeños Estados insulares en desarrollo. Reforzará la respuesta internacional al cambio climático llenando las lagunas de datos que dificultan nuestra comprensión del clima. Estas lagunas afectan a nuestra capacidad para predecir y adaptarnos a fenómenos meteorológicos extremos como inundaciones, sequías y olas de calor.

    Las tres agencias fundadoras, la OMM, el PNUD y el PNUMA, han firmado un Memorando de Entendimiento que establece legalmente el SOFF como Fondo Fiduciario Multisocio de las Naciones Unidas.

    El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, destacó que " completar las grandes lagunas en los datos básicos sobre el tiempo y el clima - en particular en los pequeños Estados insulares en desarrollo y los países menos desarrollados - es fundamental para los esfuerzos de adaptación y las inversiones eficaces."

    De hecho, "hoy en día, menos del 10% de las observaciones meteorológicas y climáticas básicas requeridas están disponibles en los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo y en los Países Menos Adelantados" dijo el Profesor Petteri Taalas, Secretario General de la OMM.

    La aplicación del SOFF no sólo beneficiará a los países más vulnerables, sino a todos los países del mundo. Al completar las lagunas de datos se conseguirá mejorar las previsiones meteorológicas, los sistemas de alerta temprana y la información climática a nivel mundial.

    Las observaciones meteorológicas y climáticas que permite el SOFF son esenciales para que la comunidad mundial pueda obtener los 162.000 millones de dólares anuales de beneficios socioeconómicos de la predicción meteorológica y climática.

    Inger Andersen, directora ejecutiva del PNUMA, afirmó que el SOFF "aportará beneficios tangibles en términos de vidas salvadas, mejora de la gestión de catástrofes, medios de subsistencia, biodiversidad, seguridad alimentaria, suministro de agua y crecimiento económico".

    Según Achim Steiner, Administrador del PNUD, existe una necesidad urgente de reforzar los cimientos en los que se apoyan los esfuerzos de adaptación "A medida que el cambio climático aprieta sus garras, el establecimiento del SOFF es un requisito previo para ayudar a las comunidades vulnerables a adelantarse a los acontecimientos, a adaptarse a los efectos del cambio climático y a crear la tan necesaria resiliencia".

    Consciente del valor del SOFF, la comunidad internacional se ha adelantado y un primer grupo de países y organizaciones ha anunciado su apoyo financiero, entre ellos Dinamarca, Noruega, el Fondo Nórdico de Desarrollo, Austria y Portugal.