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ENSO: La Niña perdurará hasta la estación fría. Pero, ¿cómo afectará a la meteorología a medida que nos dirigimos al cambio de patrón estacional?

La Niña ha entrado en su tercer ciclo después de una aparente ruptura en el Océano Pacífico tropical. Las anomalías frías se concentran más en las regiones del Pacífico central y se mantienen estables. Los pronósticos más recientes muestran que La Niña permanecerá durante el otoño y el invierno de 2022/23, lo que creará una perturbación en el flujo atmosférico.

Pero, ¿qué es La Niña y cómo puede afectar a la meteorología estacional en todo el mundo? Este fenómeno es una parte de un extenso sistema que conecta el océano y la atmósfera denominado El Niño-Oscilación Sur (ENSO, por sus siglas en inglés).


A continuación, se detallan las condiciones más recientes en estas regiones oceánicas y el último pronóstico para los próximos meses. Finalmente, se verá cuán fuerte es la influencia que estas anomalías oceánicas pueden ejercer en los patrones climáticos estacionales, especialmente durante la estación fría.

EL PAPEL DE ENSO EN EL CLIMA GLOBAL

El Niño-Oscilación del Sur, ENSO, es un patrón climático que consiste en la oscilación de los parámetros meteorológicos del Pacífico ecuatorial cada cierto número de años. Presenta dos fases opuestas, una de calentamiento en el Pacífico oriental conocido como el fenómeno de El Niño y la otra fase de enfriamiento llamada La Niña. Por lo general, hay un cambio de fase cada 1-3 años.

ENSO influye significativamente en los patrones de lluvia y presión tropicales e impacta en el sistema de retroalimentación océano-atmósfera. Como resultado, podemos observar cambios de presión a gran escala en los trópicos con cada fase de desarrollo. A través del sistema océano-atmósfera, la influencia de ENSO se distribuye globalmente.


La siguiente imagen muestra las regiones de ENSO en el Pacífico tropical. Las regiones 3 y 4 cubren el este y el oeste, respectivamente, y abarcan una gran parte del Pacífico tropical. El área principal es una combinación de las regiones 3 y 4, que se representa en la imagen como la región Niño 3.4.

Como se ha mencionado, cada fase de ENSO influye de manera diferente en la presión y la meteorología de los trópicos. Durante la fase cálida de El Niño, la presión sobre el Pacífico tropical es menor, con más lluvias y tormentas en esta región. Pero durante la fase fría de La Niña, la presión sobre el Pacífico ecuatorial es alta, creando condiciones estables y menos convección. Estos cambios de presión se trasladan a la circulación global, afectando a ambos hemisferios con el tiempo.

Cada fase (fría/cálida) suele desarrollarse entre fines del verano y principios del otoño y, por lo general, dura hasta el próximo verano. Pero algunos eventos pueden durar hasta dos años.

Por lo general, El Niño produce anomalías oceánicas más fuertes, localizadas principalmente en las regiones central y oriental. La Niña suele tener anomalías más débiles, y normalmente éstas alcanzan su punto máximo desde la región central hacia la occidental.


La siguiente imagen de NOAA Climate muestra la circulación típica durante una fase fría de ENSO (La Niña) que es la que está actualmente activa. El aire desciende en el Pacífico oriental, provocando un tiempo estable y seco. A la vez, el aire asciende en el Pacífico occidental, provocando frecuentes tormentas eléctricas, baja presión y mucha lluvia.

Pero, ¿por qué ENSO cambia entre las fases fría y cálida? No hay una respuesta simple, pero podemos decir que resulta de la compleja relación entre los patrones de presión y los vientos.


Los vientos alisios tropicales generalmente inician o detienen una determinada fase al levantar las capas superficiales del océano y alterar las corrientes oceánicas y la temperatura.

¿Qué son los vientos alisios? Son vientos constantes y persistentes que soplan hacia (y a lo largo) del ecuador en ambos hemisferios. La siguiente imagen de Weather.gov muestra muy bien un mapa simplificado de los vientos globales predominantes, con los vientos alisios tropicales en amarillo y rojo.

Cuando estos vientos del este se intensifican empujan las aguas superficiales más cálidas desde el este hacia el oeste, produciendo a la vez un afloramiento de las aguas más profundas (más frías) a la superficie para reemplazarlas. El enfriamiento ENSO comienza en julio, cuando las olas de frío se desarrollan en el Pacífico ecuatorial.


La imagen muestra las últimas anomalías de los vientos alisios en las regiones tropicales. Podemos ver vientos alisios del este más fuertes que el promedio (negativo). Estos fuertes vientos alisios persisten en el Pacífico tropical a lo largo de las regiones del ENSO occidental/central.

Pero la clave no está solo en los vientos, ya que los cambios de presión generalmente los impulsan. En cambio, la fase ENSO responde directamente a un cambio de presión atmosférica llamado Índice de Oscilación del Sur.


El Índice de Oscilación del Sur o SOI representa la diferencia entre la presión del aire medida en Tahití (Polinesia Francesa) y Darwin (Australia). Los valores positivos de SOI significan que la presión sobre el lado de Tahití es más alta que sobre Darwin en Australia. Esto corresponde a vientos alisios del este más fuertes, apoyando las condiciones de La Niña.

Pero durante El Niño, vemos una presión más baja en el Pacífico oriental, sobre Tahití, y más alta sobre Darwin, Australia. Esto produce un valor SOI negativo y vientos alisios más débiles, lo que significa menos enfriamiento de la superficie del océano.

En el análisis SOI a continuación, podemos ver valores positivos persistentes. Dichos datos respaldan aún más los vientos alisios más fuertes y el enfriamiento de los océanos en las regiones de ENSO, manteniendo y extendiendo La Niña hacia el otoño de 2022.

 LA NINA CONTINÚA – ÚLTIMOS DATOS

El análisis oceánico global actual revela la continua presencia de anomalías oceánicas frías en el Pacífico tropical, esto es, a lo largo de las regiones ENSO, con algunas anomalías cálidas mezcladas en la región oriental.

Los vientos alisios sostenidos han ayudado a mantener estas anomalías frías en el Pacífico tropical central y occidental. En el análisis histórico que se muestra a continuación, se observa que esta temporada las anomalías han alcanzado niveles inusualmente fríos en las regiones ENSO, siendo la segunda más fría en los últimos 32 años.