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Un tercio del planeta, abocado a un clima como el del Sahara

Unos 3.500 millones de personas estarán expuestas a una temperatura media superior a 29° C en el 2070, un área climática que pasaría de representar el 0,9% al 19% de las tierras

Oasis Chebika en Túnez (petrenkod / Getty Images/iStockphoto)

Las zonas del planeta donde vive un tercio de los humanos se volverán, en 50 años, tan calientes como las áreas más cálidas del Sahara; a no ser que se reduzcan drásticamente las emisiones de gases invernadero. Así lo indican los resultados de un estudio de investigadores de China, EE.UU. y Europa publicada en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

El informe analiza la localización geográfica en que históricamente se ha asentado la población humana y la distribución territorial de los aumentos previstos de temperaturas para el 2070.

Y el cruce de estas dos coordenadas permite concluir que el rápido calentamiento del planeta comportaría que unos 3.500 millones de personas vivirían en 50 años fuera del espacio o nicho climático en el que los humanos han prosperado durante 6.000 años.

El calor haría casi inhabitables esas zonas para un tercio de los humanos si no se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero

Estos hallazgos alertan de que las emisiones de CO2 y otros gases invernadero situarían al humanidad ante el riesgo de una crisis sin precedentes, según el equipo internacional de investigación, formado de arqueólogos, expertos en historia del clima y otros científicos.

Las poblaciones humanas se concentran sobre todo en estrechas y muy localizadas franjas climáticas. La mayoría de las personas viven en lugares donde la temperatura media anual se sitúa entre los 11 y los 15º C, mientras que un número menor de personas vive con una temperatura media de unos 20-25º C.

Los seres humanos han encontrado en este clima su mejores condiciones para desarrollarse.

Sin embargo, este nicho climático probablemente comporta limitaciones fundamentales para que los humanos puedan sobrevivir y prosperar, dice Marten Scheffer, profesor de la Universidad de Wageningen (Países Bajos), quien coordinó la investigación junto con su colega chino Xu Chi, de la Universidad de Nanjing.

En un escenario en el que las emisiones continúen aumentando sin cesar, las personas experimentarán personalmente un aumento medio de temperaturas de 7,5°C para 2070.

Es una cifra más elevada que el aumento medio de la temperatura mundial media mundial, de algo más de 3° C.

Ello es así porque la tierra se calentará mucho más rápido que el océano y también porque el crecimiento de la población vira hacia lugares ya calientes.

El informe dice que la mayoría de las regiones que ahora están cerca de los 13°C registrarán, en 50 años, una temperatura media de unos 20º C (la que ahora tienen el norte de África, partes del sur de China o regiones mediterráneas).

Por su parte, las poblaciones en regiones que actualmente son cálidas crecerán iran en amento hasta representar una parte importante de la población mundial.

Concretamente, 3.500 millones de personas estarán expuestas a una temperatura media anual superiores a los 29º C, una situación que se da ahora solo en el 0,8% de la superficie terrestre (concentrada principalmente en el Sahara). Sin embargo, la proyección para el 2070 es que esa regiones climáticas cubran el 19% de las tierras.

Esto supone que “3.500 millones de personas vivirían en condiciones casi inhabitables”, dice Jens-Christian Svenning de la Universidad de Aarhus, co-autor del estudio.

India, o Nigeria, entre las más afectadas

Los países más poblados que corren mayor riesgo son la India, donde más de 1.200 millones de personas vivirían en lugares tan calurosos como el Sahara, y Nigeria, donde 485 millones de personas vivirían en esas condiciones.

El Pakistán, Indonesia y el Sudán verían afectados a más de 100 millones de personas cada uno.

España verá incrementos significativos de temperatura por el cambio climático, aunque no alcanza este umbral de inhabitabilidad, ya que las temperaturas durante todo el año no serán tan calientes como las partes más calurosas del Sahara.

Lo único que puede impedir que esto suceda es un rápido recorte de las emisiones de carbono

Marten Scheffer Profesor de la Universidad de Wageninge

“El coronavirus ha cambiado el mundo en formas que eran difíciles de imaginar hace unos meses y nuestros resultados muestran cómo el cambio climático podría causar algo similar”, dice Scheffer. “Lo único que puede impedir que esto suceda es un rápido recorte de las emisiones de carbono”, valora Scheffer.

La rápida reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero podría reducir a la mitad el número de personas expuestas a esas condiciones de calor.

Por cada grado de calentamiento por encima de los niveles actuales corresponde a unos mil millones de personas que caerán fuera del nicho climático

Tim Lenton Director del Global Systems Institute (Univesidad de Exeter, en Gran Bretaña)

“La buena noticia es que estos efectos pueden reducirse en gran medida si la humanidad logra frenar el calentamiento global”, dice el co-autor del estudio Tim Lenton, especialista en clima y director del Global Systems Institute (Instituto de Sistemas Globales) de la Universidad de Exeter.

“Nuestros cálculos muestran que cada grado de calentamiento por encima de los niveles actuales corresponde a unos mil millones de personas que caerán fuera del nicho climático. Es importante que ahora podamos expresar los beneficios de frenar las emisiones de gases de efecto invernadero en algo más humano que en términos monetarios”, añade el investigador.

Los autores señalan que parte de los 3.500 millones de personas expuestas al calor extremo podrían tratar de emigrar si el cambio climático no cesa, pero subrayan que muchos factores, aparte del clima, afectan a las decisiones de migrar y que parte de la presión para desplazarse podría abordarse mediante la adaptación climática.

El estudio no tiene en cuenta el factor de la migración

“Prever la magnitud real de la migración impulsada por el clima sigue siendo un desafío”, dice Scheffer.

“La gente prefiere no migrar. También hay margen para la adaptación local en parte del mundo dentro de los límites, pero en el Sur esto requerirá impulsar el desarrollo humano rápidamente”.

“Este estudio subraya por qué un enfoque holístico es crucial para hacer frente al cambio climático que incluya la adaptación a sus impactos, el tratamiento de las cuestiones sociales, el impulso hacia la autogobierno y el empoderamiento del desarrollo, así como vías legales compasivas para aquellos cuyos hogares se vean afectados. Esto garantizará un mundo en el que todos los seres humanos puedan vivir con dignidad”, añade Scheffer.

También vemos en la arqueología muchos ejemplos en los que el cambio climático ha precipitado la migración”.

“Estuvimos sinceramente asombrados por nuestros propios resultados iniciales”, dice Xu Chi. “Como nuestros hallazgos fueron tan impactantes, nos tomamos un año extra para comprobar cuidadosamente todas las suposiciones y los cálculos”, continúa.

“También decidimos publicar todos los datos y códigos de computación para mayor transparencia y para facilitar el trabajo de seguimiento de otros. Los resultados son tan importantes para China como para cualquier otra nación. Está claro que necesitaremos un enfoque global para salvaguardar a nuestros niños contra las potencialmente enormes tensiones sociales que el cambio proyectado podría provocar”.

“Las nuevas técnicas y los esfuerzos concertados a nivel mundial han aumentado nuestro poder para reconstruir el pasado de la humanidad”, dice Tim Kohler, arqueólogo de la Universidad del Estado de Washington, Pullman. “Esto nos ayuda a encontrar nuestra íntima dependencia del clima, y lo sorprendentemente constante que ha permanecido a lo largo del tiempo. También vemos en la arqueología muchos ejemplos en los que el cambio climático ha precipitado la migración”.

 Fuente: Antonio Cerrillo