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La Oscilación del Atlántico Norte: Un elemento fundamental para entender el clima de la Península Ibérica

Varios modelos meteorológicos predicen que para estos días habrá un bloqueo anticiclónico sobre el Atlántico Norte. Esto hará que las borrascas pasen por el sur de Europa, por la Península Ibérica.  Lo estamos viendo con lluvias en España y un radiante sol en el Reino Unido.

Esto no es algo nuevo, periódicamente y durante ciertos meses o años se registran grandes anomalías en los registros de precipitaciones y temperaturas de la Península Ibérica. Este fenómeno se atribuye a una fluctuación en las presiones que hay en la zona del Atlántico Norte. la Oscilación del Atlántico Norte. Se suele escribir NAO por su nombre en inglés North Atlantic Oscillation.

La NAO es un índice meteorológico que mide la diferencia de presión en superficie (a nivel del mar) que hay entre las Azores e Islandia:

NAO=(PAzores-P Islandia)

Si el valor de la NAO es positivo quiere decir que la presión en las Azores es mayor que en Islandia. Si el índice registra un número alto querrá decir que hay presiones altas (gradientes altos y positivos) en las Azores. Los anticiclones se caracterizan por presiones altas. Entonces si la NAO es muy alta y positiva habrá un bloqueo anticiclónico en la Península y tendremos un tiempo seco. En cambio, si el índice NAO es muy negativo, las presiones en las Azores serán bajas y tendremos la situación contraria. El tiempo seco predominará en el norte de Europa.Los dos modos de la NAO.

Los registros mensuales de la NAO se pueden ver en la web de la NOAA. Solo los meses donde hay grandes anomalías positivas o negativas de este índice son los que se pueden asociar con grandes anomalías en las precipitaciones o temperatura.

 Registros de la NAO desde 1950 hasta hoy. Fuente: NOAA

Se puede realizar un pequeño ejercicio para comprobar si esto es cierto mirando meses donde la NAO tuvo un valor muy extremo y comparando con registros de precipitaciones y temperatura.

La NAO suele afectar más a los meses lluviosos en la Península Ibérica. Si se consultan los resúmenes climáticos de la AEMET y el registro de la NAO, se puede apreciar cómo afecta la NAO. Por ejemplo, un mes normalmente lluvioso como diciembre fue seco y cálido en el año 2015 (2ºC por encima de la media y un 20% de las precipitaciones de ese mes). Aquel mes la NAO (se puede ver en la web de la NOAA) medida fue de 2,24. Como fue un valor alto y positivo, predominaron los anticiclones. En julio de ese mismo año se registró un valor de la NAO muy negativo, -3,18; sin embargo, el mes no resultó ser muy lluvioso o frío salvo en algunas zonas. La NAO suele afectar más en los meses más lluviosos y fríos.

Esto también se cumple si se mira el registro anual de precipitaciones. Por ejemplo, se puede comparar los registros de la media de la NAO entre enero y marzo para distintos años y comparar con el registro de precipitaciones. En el blog de César Rodríguez Ballesteros se encuentran climogramas sobre registros de precipitaciones por estaciones. Por ejemplo, el año 2010 fue un año lluvioso y con una NAO muy negativa. Podemos hacer una comparación entre esto último y los datos de precipitación de diciembre y febrero de 2010 en Sevilla. Se pueden observar como llovió mucho más de lo normal durante ese invierno. También hay que mencionar que en la primera figura se han eliminado los efectos de calentamiento global al eliminar las grandes desviaciones a largo plazo.