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Los síntomas neurológicos de la COVID-19 pueden aparecer antes que la fiebre o la tos

La COVID-19 representa una potencial amenaza para todo el sistema nervioso, y los síntomas neurológicos pueden manifestarse antes incluso que los síntomas clásicos.

Síntomas neurológicos de la COVID-19: antes que fiebre o tos
 iStock
 
La COVID-19 no es solo una enfermedad respiratoria. Durante los meses que los investigadores y médicos llevan estudiando el coronavirus SARS-CoV-2 (tanto en el laboratorio como su evolución en los pacientes) hemos descubierto que, en casos críticos, puede afectar a muchos órganos del cuerpo. Uno de los retos más incipientes en el estudio de la COVID-19 es cuáles son sus consecuencias a nivel neurológico. Imágenes de resonancia magnética ya han mostrado el efecto del virus en el cerebro, provocando un fenómeno llamado neurotropismo (habilidad de invadir y vivir en tejido nervioso), que también desarrollan otros virus, como el del sarampión o el de la varicela zóster. 

Ahora, una nueva investigación viene a confirmar que la COVID-19 representa una potencial amenaza para todo el sistema nervioso, y que los síntomas neurológicos pueden manifestarse antes incluso que los síntomas clásicos, que llevan meses asociándose con la COVID-19, como la tos o la fiebre. Por síntomas neurológicos entendemos dolor de cabeza, mareos, disminución del estado de alerta, dificultad para concentrarse, trastornos del olfato y el gusto, convulsiones, derrames cerebrales, debilidad y dolor muscular. 

Los resultados de la investigación, publicada en la revista Annals of Neurology por un grupo de científicos del Instituto de Medicina Northwestern, muestran que alrededor de la mitad de los pacientes hospitalizados tienen síntomas de este tipo. 

 ¿Cómo afecta la COVID-19 al sistema nervioso? 

Hay muchas maneras diferentes en que la COVID-19 puede causar disfunción neurológica. Los investigadores describen cómo la enfermedad puede afectar todo el sistema nervioso, incluido el cerebro, la médula espinal y los nervios, así como los músculos. En casos muy graves, y debido a que esta enfermedad puede afectar múltiples órganos (pulmón, riñón, corazón), el cerebro también puede sufrir falta de oxigenación o trastornos de coagulación que pueden conducir a accidentes cerebrovasculares isquémicos o hemorrágicos. Además, el virus puede causar infección directa del cerebro y las meninges. Por último, la reacción del sistema inmune a la infección puede causar una inflamación que puede dañar el cerebro y los nervios. 

Esta comprensión es clave, no solo para dirigir el tratamiento clínico apropiado, sino también para diagnosticar precozmente y de manera efectiva un caso de COVID-19: alrededor del 45 % de los casos serían asintomáticos; o puede que estos no solo sean casos invisibles, sino que sean infradiagnósticos (casos que no se diagnostican como lo que son o que se pasan por alto como una patología muy leve). 

Uno de los autores principales y profesor de neurología en la Facultad de medicina Feinberg de la Universidad Northwestern, el Dr. Igor Koralnik, lo explica así: “Es importante que el público en general y los médicos estén conscientes de esto, porque una infección por SARS-COV-2 puede presentarse con síntomas neurológicos antes de que se presente fiebre, tos o problemas respiratorios". 

Koralnik y sus compañeros comenzaron un análisis retrospectivo de todos los pacientes con COVID-19 hospitalizados en el Hospital Northwestern Medicine para determinar la frecuencia y el tipo de complicaciones neurológicas, así como la respuesta al tratamiento. 

Su trabajo describe las diferentes afecciones neurológicas que pueden ocurrir en pacientes con COVID-19 y cómo diagnosticarlas, así como los posibles mecanismos patogénicos. Aunque el conocimiento sobre el resultado a largo plazo de las manifestaciones neurológicas de COVID-19 es limitado, estos estudios proporcionarán la base sobre cómo diagnosticar, manejar y tratar las muchas manifestaciones neurológicas que causa este coronavirus. 

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