espectrobroken.gif
amanecerdesdeelcielo.gif
lasombradelteide.gif

Arsénico y Calentamiento Global: Lo bueno, lo malo y lo mortal

Desde los acuíferos en Vietnam hasta los pozos en América, los informes de Haaretz sobre el cambio climático te informan sobre la concentración de arsénico hasta la problemática de los acuíferos en Misisipi.

Protesta por la escasez de agua en Chennai, India: cuanta más gente necesita agua, más agua subterránea se consume, y mayor es el riesgo de arsénico. ARUN SANKAR / AFP

El calentamiento global aumenta la probabilidad de que bebamos arsénico, especialmente si vivimos en Asia. En este momento, entre 94 y 220 millones de personas -de las cuales el 94 por ciento viven en Asia- corren el riesgo de beber agua que contenga niveles perjudiciales de arsénico, según un nuevo mapa de riesgo global de arsénico publicado el viernes en Science. El mapa revela zonas calientes previamente desconocidas en Asia Central, así como amplias zonas del Ártico y el Subártico. Con niveles bajos el arsénico no nos hace daño, pero con niveles altos nos hace enfermar o incluso nos puede provocar la muerte.

¿Y por qué podría aumentar el riesgo? Por muchas razones: el aumento de la evaporación, que provoca la concentración de contaminantes; los cambios en el nivel freático; muy importante: la sobreexplotación de las aguas subterráneas; y el crecimiento de las poblaciones que requieren cada vez más agua dulce, cuyas fuentes están disminuyendo (y/o contaminándose). Por cierto, el arsénico es insípido e inodoro.

El agua con arsénico puede matar después de décadas

En relación con este tema, en marzo, un artículo específico publicado en el Journal of the National Cancer Institute, informó de que el arsénico en el agua potable puede tener uno de los períodos de latencia más largos que cualquier carcinógeno. Un laboratorio perfecto, aunque inadvertido, para estudiar esto fue Chile, donde los habitantes de Antofagasta sufrieron un aumento repentino y significativo de las concentraciones de arsénico en el agua en 1958, que se mejoró con la construcción de una planta de eliminación de arsénico en 1970.

Al comprobar las tasas de mortalidad por cáncer de pulmón, próstata y riñón, el equipo llegó a la conclusión de que el aumento de los riesgos de cáncer seguía manifestándose 40 años después de la supresión de la exposición al arsénico. "Nuestros hallazgos sugieren que el arsénico en el agua potable puede implicar una de las latencias de cáncer más largas para un carcinógeno humano".

En Vietnam, mientras tanto, los científicos utilizanron modelos para demostrar que el aumento de la extracción de aguas subterráneas para saciar la sed de la creciente población de Hanoi está provocando la contaminación del acuífero por arsénico: el agua pobre en arsénico puede “recargarse” con agua rica en arsénico. Cuando un acuífero está muy explotado y su reposición proviene de lodos con alto contenido de arsénico, existe una explicación del incremento de arsénico, como han demostrado los científicos. Un ejemplo de ello es el barro fluvial que se deposita regularmente en tramos del Río Rojo de menor caudal: la materia orgánica, incluidas las bacterias del barro, alimentan una reacción biogeoquímica que provoca una mayor liberación de arsénico en el acuífero que se encuentra debajo del pueblo de Van Phuc.

El arsénico en Norteamérica

Los estadounidenses están más a salvo del arsénico en el agua, según un estudio de la Universidad de Columbia publicado en The Lancet Public Health - gracias a los nuevos topes de arsénico que la Agencia de Protección del Medio Ambiente aprobó en 2006, reduciendo la cantidad permitida de arsénico de 50 a 10 microgramos por litro. El cumplimiento de la regulación condujo a una disminución del 17 por ciento en los niveles de arsénico en la orina, según el informe. Sin embargo, hay que tener en cuenta que nadie está revisando los pozos privados, y ese es un factor significativo porque más de 45.5 millones de estadounidenses extraen agua de sus propios pozos.

Elefante bebiendo en un grifo de agua en Allahabad, India. Crédito: AP

Si bebes arsénico, no fumes...

Por cierto, los cigarrillos contendrán arsénico si ese elemento se utiliza en los plaguicidas que se usan para controlar las plagas del tabaco. Las investigaciones han demostrado que la coexposición al arsénico y al cigarrillo aumenta la incidencia de cáncer de pulmón al actuar conjuntamente para provocar daños en nuestro ADN. Esto fue probado en hámsteres sirios, pero los resultados seguramente se apliquen también a nosotros. Por si sirve de algo, la carne, el pescado y el pollo también pueden contener arsénico en su alimentación. Increíblemente (en retrospectiva), los americanos añadieron arsénico en la alimentación de los pollos en los años 40 y el aditivo tardó una década en desaparecer.

El calentamiento global aumentará el contenido de arsénico en el arroz

Ningún informe sobre el arsénico estaría completo sin mencionar el arroz. ¡Sí! Se prevé que el calentamiento global aumente la concentración de arsénico en el arroz, que ya es notoriamente rico en el compuesto inorgánico. ¿Es un alivio que se prevea que los cultivos de arroz disminuyan drásticamente con el cambio climático? ¿No? En 2019, los científicos de Stanford calcularon que el rendimiento del arroz podría caer en un 40% para 2100 y "los cambios en los procesos del suelo debido al aumento de las temperaturas que harán que el arroz contenga el doble de arsénico que el que se consume hoy en día". Haaretz repite que todo el arroz, pero especialmente el arroz integral sin cáscara, contiene mucho arsénico, ya que es soluble en agua. Por esta razón es recomendable lavar el arroz antes de cocinarlo, cocínelo con mucha agua y deseche el exceso de la misma.

El cultivo de arroz en Vietnam. Crédito: Reuters

Los pantanos del Misisipi pasan por un punto de no retorno

Otro problema que padecen los acuíferos costeros es la invasión por agua del mar. Ahora, un estudio de la Universidad de Tulane, Nueva Orleans, está observando la inevitable inundación de las marismas que quedan en el Delta del Misisipí, basándose en cientos de muestras de sedimento recogidas para examinar cómo respondieron las marismas a una serie de aumentos del nivel del mar durante los últimos 8.500 años. Lo que encontraron es un punto de inflexión más allá del cual un pequeño repunte en la elevación del nivel del mar conduce a una inmersión generalizada. En el último siglo, Louisiana ha perdido hasta ahora 5.000 kilómetros cuadrados de humedal; le quedan 6.000 millas cuadradas.

Fuente: