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Resuelto uno de los misterios de los flujos de lava en Marte

Un equipo de científicos ha descubierto que algunos de estos flujos no estarían provocados por lava, sino por barro.

ESA

Marte es el planeta más estudiando, no solo por ser nuestro vecino en el sistema solar, sino también por sus características: hoy Marte es un fósil gigante, con algunos restos de actividad interna, pero incapaz de renovar los materiales del suelo ni mantener agua líquida en su superficie, como sí ocurre en la Tierra, para albergar vida. En cambio, cuanto más aprendemos sobre Marte, más puede que refleje una instantánea del futuro de la Tierra; lo que también significa que Marte pudo ser un planeta rebosante de vida en el pasado.

Estudiando la superficie de Marte, existe un misterio que lleva años embriagando a los científicos: una serie de antiguos flujos, similares a los que hay en la Tierra debido a la lava que corre por las laderas, y que deja en la roca sus profundas huellas. Ahora, un equipo de científicos afirma haber desentrañado el misterio: ha descubierto que algunos de estos flujos no estarían provocados por lava, sino por barro. 

Los accidentes geográficos en la superficie marciana se cuentan por decenas de miles; a menudo dan forma a canales masivos, probablemente producto de líquidos antiguos que fluyeron aguas abajo. Estos canales, extremadamente largos, se extienden a lo largo y ancho de muchos cientos de kilómetros. Se cree que son el resultado de inundaciones masivas, comparables a las inundaciones más grandes que se hayan producido en la Tierra. Finalmente, cuando el agua se filtra en el subsuelo, puede emerger nuevamente como lodo. Estos movimientos de lodo serían los responsables de los misteriosos flujos observados en la superficie, como publican en la revista Nature Geoscience

Lodo fluyendo de un volcán en Azerbaiyán / Petr Brož (Academia Checa de Ciencias)

Los científicos llevan años observando líneas de flujo en Marte en imágenes de naves espaciales, pero aún no han sido visitadas por ninguno de los rovers que exploran su superficie, y existía cierta ambigüedad sobre si son flujos de lava o barro. 

Para comprobar la naturaleza de estos flujos, los científicos recrearon el ambiente marciano mediante experimentos a baja presión y a temperaturas extremadamente frías (-20 °C).

Descubrieron que el lodo que fluye libremente en condiciones marcianas se comporta de manera diferente que en la Tierra, debido a la congelación rápida y la formación de una corteza helada. Esto se debe a que el agua no es estable y comienza a hervir y evaporarse. La evaporación elimina el calor latente del barro, lo que finalmente hace que se congele. 

En condiciones marcianas, estos flujos experimentales de lodo crearon formas similares a las de la lava ‘pahoehoe’ que se da con frecuencia en Hawái o Islandia, donde la lava se enfría para formar ondulaciones en superficies lisas. Sin embargo, estas mismas formas no son reproducibles en la Tierra: bajo la presión atmosférica terrestre, los flujos experimentales de lodo no se expandieron y no tenían corteza helada, incluso en condiciones muy frías, igual que se propone para Marte. 

Este ‘vulcanismo sedimentario’ también se ha propuesto para el planeta enano Ceres, que se encuentra en el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter, y podría poseer un océano de agua debajo de su corteza helada. Por tanto, tanto Marte como Ceres presentarían este mismo tipo de vulcanismo, según la explicación de los científicos, bajo sus condiciones atmosféricas particulares. 

 

Fuente: Laura Marcos