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El Parlamento Europeo se inquieta por la trazabilidad transfronteriza de los móviles

Derechos de autor  Steven Senne/Copyright 2020 The Associated Press. All Rights Reserved

Rastrear, trazar.... El debate sobre el uso del los teléfonos móviles para limitar los contagios ha llegado al Parlamento Europeo.

Una de sus principales inquietudes es cómo preservar la privacidad incluso más allá de las fronteras.

"Si los Estados miembros tienen que compartir los patrones de propagación de la pandemia, los datos deben ser anónimos. Porque de ninguna manera los datos relacionados con la salud, la salud individual de los ciudadanos europeos, se debe compartir sin su consentimiento. Eso está completamente prohibido", explica Juan Fernando López Aguilar, eurodiputado español del grupo Socialista.

Rastrear, trazar.... El debate sobre el uso del los teléfonos móviles para limitar los contagios ha llegado al Parlamento Europeo.

Una de sus principales inquietudes es cómo preservar la privacidad incluso más allá de las fronteras.

"Si los Estados miembros tienen que compartir los patrones de propagación de la pandemia, los datos deben ser anónimos. Porque de ninguna manera los datos relacionados con la salud, la salud individual de los ciudadanos europeos, se debe compartir sin su consentimiento. Eso está completamente prohibido", explica Juan Fernando López Aguilar, eurodiputado español del grupo Socialista.

Los eurodiputados insisten además en que el uso de estas aplicaciones debe ser voluntario.

La mayoría de países están buscando sistemas que usan Bluetooth para detectar cuándo hay proximidad, y evitan en cambio el controvertido GPS que permite rastrear el dispositivo.

Para que el sistema sea eficaz, también es necesario que haya compatibilidad. “En realidad no debería ser un problema fronterizo, debería ser una cuestión de interoperatividad entre aplicaciones. Porque no se basa en la geolocalización, sino en la proximidad de bluetooth”, explica la experta Jennifer Baker. Y da un ejemplo: “si un alemán vuela a Bélgica con su aplicación alemana, el problema no es la frontera, el problema es si su aplicación es compatible con las aplicaciones que se usan en Bélgica".

Apple y Android están abriendo su sistema de codificación back-end para que los fabricantes de aplicaciones puedan asegurarse de que son compatibles entre sí.

Los eurodiputados insisten en que permanecerán atentos para garantizar que se respetan los derechos de los ciudadanos europeos y que los datos se almacenan debidamente.

Fuente:  Jack Parrock