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La influencia de la meteorología en la batalla de la Ciudad Universitaria

11-12 minutos

La destrucción de una tanqueta y la formación de una DANA sobre el centro peninsular cambiaron el desarrollo de la Guerra Civil en Madrid. Los detalles a continuación.

En las trincheras en la zona de las facultades de Medicina y Odontología, zona republicana, a la izquierda. Construcción de parapetos y trincheras en la zona republicana bajo la lluvia, a la derecha. Fuente: Biblioteca Digital Hispánica, Biblioteca Nacional de España.

El verano de 1936 fueron meses cálidos y secos, el campo padeció una importante sequía, pero estaba inundado con la sangre de los españoles. Mientras la pesadilla de la guerra “in”-civil, como le gustaba decir a mi tío Antonio, aumentaba y se dirigía a la capital, Madrid intentó mantener una tensa normalidad.

Desgraciadamente toda España estaba en una situación mucho más difícil, partida en dos y sin posibilidad de reconciliación, excepto con el triunfo de uno de los bandos, bien los leales al gobierno constituido de la Segunda República o bien los militares que se habían sublevado.

Sin entrar en el “tú fuiste primero o tú fuiste más”, mi intención es realizar un análisis de la situación militar y la influencia que las condiciones atmosféricas pudieron tener en su desarrollo y en su evolución.

Los meses previos al asalto a la capital

Durante los primeros meses de la guerra, Madrid tuvo el triste honor de ser la primera gran ciudad en sufrir los devastadores bombardeos aéreos y en la invención de la expresión “quinta columna”, que se atribuyó al general Mola, cuando en una alocución de radio mencionó que: “mientras bajo su mando cuatro columnas se dirigían a la capital, había una quinta formada por los simpatizantes dentro de la ciudad”. Esta expresión fue utilizada en todos los enfrentamientos armados acontecidos después de nuestra guerra.

 

Situación de los frentes en noviembre de 1936. Fuente: Madrid en guerra: imágenes de la guerra civil española. Agencia EFE

Los meses de julio, agosto y septiembre fueron mucho más calurosos de lo normal y las precipitaciones muy escasas. En el observatorio de El Retiro, solo se recogió el 33% de la precipitación normal del verano.

Desde el punto de vista meteorológico, se espera al otoño para calmar algo la sequía estival, pero octubre negó la lluvia y la situación continuó complicándose. En este mes apenas cayó en Madrid el 25% de la precipitación normal.

La batalla de Madrid: Preámbulo

Así se denomina a los enfrentamientos que se produjeron entre el 8 de noviembre, inicio del asalto frontal contra la capital y el 23 de noviembre, cuando en la reunión de Leganés, el general Franco decidió cambiar de táctica y poner fin al asalto directo.

Dentro de este período, la parte principal del enfrentamiento y por tanto la más sangrienta, se produjo, entre el 15 y el 23 de noviembre, en la zona de la Ciudad Universitaria que en aquél entonces estaba mucho más descampada, con pocos edificios, ya que empezaba a agrupar a las facultades que estaban distribuidas por el interior de la ciudad.

En la zona de Madrid, los primeros días de noviembre, se caracterizaron por un tiempo seco, con pocas precipitaciones, dominio del sol, temperaturas altas para la época y algunas brumas matinales.